Cuando os hablo de llevar una vida sana, no lo digo en plan de que toda tu dieta tiene que ser controlada, saludable y equilibrada.
He conocido mucha gente en la vida que viven por y para comer. Controlan las calorías al milímetro, leen todas las etiquetas y evitan cualquier aditivo, colorante o edulcorante a nivel que roza la paranoia.
Cuando yo hablo de una dieta equilibrada, es una dieta sana. Pero siempre nos podemos permitir algún capricho o algún producto "poco sano", porque la clave está en el equilibrio y evitar siempre los excesos.
No pasa nada por comernos algo de bollería industrial si nuestra dieta es equilibrada. Mientras en nuestra mesa incluyamos siempre fruta, verduras, legumbres y cocinemos los platos de forma sana (evitar fritos, mantequillas, etc.).
La clave es alimentarnos con productos del tiempo, productos lo más naturales posibles y que intentemos siempre aportar a nuestro cuerpo las vitaminas, los minerales, los hidratos de carbono, las grasas y las proteínas necesarias para tener salud y para tener un peso idóneo.